¿Cómo contratar a un buen plomero?

Los plomeros son responsables de la instalación, el mantenimiento de los sistemas de plomería de los hogares pero también de los establecimientos públicos, comerciales y parques. Tienen un conocimiento exhaustivo del trabajo en tuberías y cañerías (corte, remodelación, manipulación, reglas de seguridad). Este oficio puede a veces ser peligroso, es por eso que se requiere llamar a plomeros que tengan una buena capacitación práctica y técnica.

  • Para el precio: intenta negociarlo de antemano, pregúntale cuales son las modalidades de pago, si el trabajo es grande, resulta normal que te pidan que les pagues una parte al principio. Averigua en entorno prójimo (familia, amigos) los precios estimativos. También, si te parece que un arreglo te salió demasiado barato, es porque probablemente haya quedado mal hecho. Fundamentalmente, intenta negociar una garantía para el arreglo efectuado. Por ejemplo, pregúntale si en caso de que su arreglo falle, si hay que volver a pagar. Resulta útil discutir estos tema antes para no tener ningún tipo de malentendido luego. Por último, no te olvides de pedirle un comprobante escrito del presupuesto, te servirá en caso de reclamo.
  • Experiencia: siempre pregúntale al plomero cuantos años de experiencia tiene. A mayor experiencia, menor riesgo. También ten en cuenta las referencias de estos y las calificaciones.
  • Preguntas que se deben hacer: si se necesita comprar material de repuesto, averigua donde el plomero piensa comprarlo. Asegúrate de que las piezas sean de calidad e incluyan una garantía. También, ten que evaluar si no habría simplemente que cambiar la pieza, en vez de reparar una tubería que está rota porque ya esta gastado, averigua si no te sale más barato comprar otra. También, pregúntale que se piensa hacer si hay daños colaterales, si se tomaran en cuenta en el presupuesto. Por lo general, los buenos plomeros están asegurados contra daños a terceros.

  • En resumen un bueno plomero es capaz de brindar un trabajo de calidad y que empezó en el día y la hora debidos. Identifica rápidamente el problema (si no es complejo) y después de los arreglos se preocupa de dejar todo limpio. No solicita más dinero del fijado en el presupuesto. Si algo va mal durante la reparación, lo vuelve a arreglar gratis.